PREVENCIÓN VIOLENCIA INTRAFAMILIAR “PIENSA CORAZÓN, PIENSA”

El ideal de toda Sociedad sería tener familias amorosas y responsables, por ende padres asertivos y exitosos frente a la crianza de sus hij@s, sin embargo, esta no es una realidad que pueda ser posible en su totalidad, vemos diariamente y de forma global situaciones de maltrato en la familia, en mi opinión si queremos reducir estos escenarios, se hace indispensable que los gobiernos encaucen  y dirijan con mayor responsabilidad y compromiso sus partidas presupuestales anuales para inversión social específicamente inversión en promoción, disminución y prevención de la violencia intrafamiliar.

La familia por ser el primer núcleo de la Sociedad debería ocupar los primeros lugares en atención y puesta en marcha de proyectos eficaces y eficientes, planes que no sólo contribuyen al tema que hoy atañe sino que aportarían y tocarían otras situaciones inherentes al desarrollo del ser humano, además estaríamos previniendo otros factores de riesgos psicosociales como son el consumo de sustancias psicoactivas, alcoholismo, suicidio, embarazo en adolescentes, prostitución, cutting, trastornos en la alimentación, entre otros.

Reconocemos que la familia es quien brinda amor y cobijo a los niñ@s, estos son los promotores en gran parte del presente y futuro de las generaciones, pero bueno, sabemos que toda regla tiene sus excepciones y en este caso particular ahondaremos en una parte de esa “excepción” y es la violencia intrafamiliar las cuales ponen en riesgo la salud física y la estabilidad emocional de los niñ@s dejando huellas imborrables para el resto de sus días.

La OMS refiere como familia: “Los miembros del hogar emparentados entre si, hasta un grado determinado por sangre, adopción y matrimonio. El grado de parentesco utilizado para determinar los límites de la familia dependerá de los usos, a los que se destinen los datos y, por lo tanto, no puede definirse con precisión en escala mundial”, igualmente la define como el “conjunto de personas que conviven bajo el mismo techo, organizadas en roles fijos (padre, madre, hermanos, etc.) con vínculos consanguíneos o no, con un modo de existencia económico y social comunes, con sentimientos afectivos que los unen y aglutinan”. (Resaltado propio).  Entendiendo como familia todas las tipologías con las que actualmente contamos (familia nuclear (biparental), familia monoparental, familia adoptiva, familia sin hijos, familia de padres separados, familia compuesta, familia homoparental, familia extensa) esperaríamos como lo expresa la OMS que se tengan “sentimientos afectivos que los unen y aglutinan”, pero no podemos dar por sentado que en todas las familias exista dicha lógica, pero es muy importante que comprendamos que los temas donde se inmiscuyan niñ@s no son temas de dilema moral, sino mandatos establecidos  por la ley a nivel mundial, precisando que todos los esfuerzos en pro de los niñ@s sean encaminados a que ellos tengan una base segura, para mayor ilustración se resalta lo que dice  (Holmes, 2001)  frente a la base segura refiriendo que es el primero y más importante de los dominios, que es imposible sobrevivir sin esta, y es mirada desde dos puntos de vista el psicológico donde el niño restablece el orden “todo irá bien”, “todo está bajo control” y el fisiológico representado en calma, tranquilidad, relajación, respiración regular y esto es tomado por la psique del individuo como una representación de seguridad, ósea que esa base segura, protege frente a las apariciones de las enfermedades mentales, ya que permite un adecuado desarrollo de la personalidad, cuando se habla al respecto de este punto especifico nos referimos a un balance en su autoestima, en el establecimiento de relaciones recíprocas, en sentimientos positivos y fructíferos para su curso de vida, relaciones cálidas, intimas y estables, pero esto en un individuo no se forma si los adultos no cuentan con las herramientas psicológicas adecuadas y suficientes para orientar, acompañar y enseñar a los niñ@s;  los padres o adultos con quienes los niños se encuentren bajo su custodia deben ser responsables, coherentes, fiables, es prioritario que el adulto reconozca en el niñ@ un ser autónomo, sensible, con sentimientos y un propósito de vida.

Bowlby describe como esos modelos internos se estructuran en la primera infancia, y cómo estos perduran en el plano inconsciente durante la vida adulta, representada en figuras o situaciones de apego, si esos padres no son suficientemente adecuados para la crianza de sus hijos, estos hijos no serán adecuados para educar y formar a su progenie.  Reafirma Holmes lo descrito por Bowlby, como el modo en que nos experimentamos a nosotros mismos y nuestras relaciones se transmiten de generación a generación, significando esto que cuando un miembro de una familia es violentadora o maltratadora estará repitiendo patrones de infancia como una presencia fantasmagórica y si esta no es visibilizada a través de psicoterapia seguirá enmarcada en la futura prole.  Así mismo parafraseando a Klein y Fairbain resaltan que el mundo interno o representacional incluye los objetos introyectados, quiere decir esto los buenos y malos, indicando esto que la psiquis de los niños puede identificarse con alguna de las polaridades, replicándolo en su vida adulta, la psique del humano es indescifrable y no sabemos a ciencia cierta cual de estas dos polaridades decida tomar el niño y como lo representará de adulto si desde una vida estable y armoniosa o con trastornos psicológicos que serán una sombra para el resto de sus días.

La violencia intrafamiliar se puede dar en diferentes direcciones la violencia paterno-filial, la violencia conyugal y en los últimos años esta emergiendo la violencia filio-parental que veremos en otro documento porque lo que hoy traemos a nuestra narrativa son las dos primeras.  Nuevamente preguntémonos ¿Qué es la violencia intrafamiliar?  considero que un buen aprendizaje es el que se hace a través de preguntas y respuestas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violencia como el uso deliberado de la fuerza física o el poder, en forma de amenaza o efectivo, ya sea contra uno mismo, otra persona, un grupo o una comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones (OMS, 2002). Seguidamente la OMS (2012) en el Informe mundial sobre la violencia y la salud divide la violencia en tres grandes categorías según el autor del acto violento: violencia dirigida contra uno mismo, violencia interpersonal y violencia colectiva.

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Colombia refiere que existen diversos tipos de violencia: La violencia física, entendida como el acto de infligir daño o dolor; la violencia psicológica produciendo desvalorizaciones y humillaciones a través de amenazas, insultos, coacciones, control, ridiculización y menosprecio; la violencia sexual, entendida como cualquier contacto sexual sin consentimiento; la violencia económica a través de acciones de explotación económica o control de recursos; y negligencia por omisión de acciones de cuidado sea voluntaria o involuntariamente.

Actualmente reconocemos que el planeta se encuentra atravesando una difícil situación por la pandemia del coronavirus Covid-19, donde los Gobiernos de todos los países han tenido que implementar un sinfín de estrategias para salvaguardar la vida de la población y entre estas se planteó el confinamiento durante semanas, trayendo consigo una serie de conflictos en las relaciones de pareja o generada por otros miembros de la familia, pues bien, sin pretender generalizar los niñ@s son los más afectados, por estar presentes o por que son inmiscuidos en temas solo del resorte de los adultos, además los niños siendo los mas frágiles y vulnerables dentro de la familia en ocasiones consciente o inconscientemente alguno de los padres, o los adultos toman contra ellos represalias para desagraviar al Otro, reconociendo ya las serias repercusiones que esto trae para la vida de los niñ@s, por eso los invitamos a que antes de iniciar una discusión, pelea o haya un sentimiento de enojo que pueda ser dirigido hacia los niñ@s evitemos y alejémonos, así mismo hacia la pareja y menos en presencia de los hij@s, por favor corazón detente, para, respira, piensa y aléjate, aprende a meditar, aprende a callar oportunamente, y si no es posible hacerlo comunícale a tu familia la dificultad que te da contener y pídeles que cuando te vean molesto te dejen en soledad y luego durante la calma siéntate a dialogar con las personas afectadas, sino eres capaz de contenerte y te tornas agresiv@  busca ayuda terapéutica de forma inmediata y si la pareja no accede a terapia, busca ayuda y apoyo legal.

violencia intrafamiliar

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