Cuento sobre valores: Compromiso

CUENTO SOBRE VALORES: COMPROMISO

Todos en clase se levantaron de las sillas armando los grupos para la exposición de ciencias naturales, Ramón preguntaba a sus compañeros sí se hacían con él, pero como los compañeros ya lo conocían, le respondían que ya tenían organizados los grupos, quedando solo; el profesor le dijo que no podía quedarse sólo y que debía unirse a un grupo, los compañeros quedaron en silencio, sentían que era una gran carga.  Ramón miró al profesor con cara de angustia, así que el maestro lo unió a uno de los grupos del salón, ellos quedaron molestos, pero sabían que el maestro no negociaría.  Cuando se reunieron los grupos para trabajar, todos quedaron con tareas asignadas y aportaron ideas para el trabajo, a Ramón se le pedía dar ideas, pero no aportaba nada y quedaba en silencio, solo participaba para interrumpir y molestar.  En el segundo encuentro los compañeros del grupo de Ramón llevaron las tareas asignadas y Ramón sólo sacó excusas, diciendo que estaba enfermo.  En el tercer encuentro de los niños como de costumbre Ramón dijo que el trabajo que había hecho lo dañó su perro, los compañeros molestos y preocupados dijeron que ellos se encargaban de hacer lo que a él le correspondía, le pasaron una hoja con el tema y le dijeron que lo aprendiera para el día de la exposición, que no era necesario que se reuniera con ellos, sin embargo, el grupo tuvo dos encuentros más para hacer el trabajo en diapositivas y hacer un simulacro de la exposición, tenía que salir tan bien que no se notara la ineptitud del compañero. 

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CUENTOS SOBRE VALORES: CORAJE

CUENTOS SOBRE VALORES: CORAJE

Paz todas las madrugadas sale en su bicicleta, haciendo largos recorridos a alta velocidad, su sueño ser la mejor en ciclismo de ruta, nada la hace desistir sin importar los golpes en sus caídas, las raspaduras de su cuerpo, la sangre derramada, la inseguridad en las carreteras, el agua, el sol intenso, su sueño es competir a nivel nacional e internacional.  Cuenta con la fortuna de tener una familia que la acompaña, apoya y anima, ella sabe que la aman profundamente, y ese amor por su familia y por supuesto por ella, hacen que pedalee con todas sus fuerzas, confía plenamente en sus capacidades y grandes talentos.  Aunque también te cuento que Paz ha tenido momentos de frustración y tristeza, pero ella tiene algo que cultiva con sumo cuidado y amor, su corazón radiante, cuando tiene que salir a auxiliarla de su pensamiento cansado o agitado lo hace con tanta fuerza que logra nuevamente irradiar su humanidad.  Paz continua construyendo por sus sueños cada día da grandes pasos, sabe que va lento pero seguro y que diría pasos, ella va por la vida a pedalazos, esos que irán transformando su vida en una gran atleta y deportista, porque tiene claro que quien trabaja de forma ardua y persistente recibe sus recompensas, así que todos le diremos a Paz ¡ánimo¡, ¡continúa con coraje y fortaleza! sigue galardonando las vías de la patria con tu bicicleta, que tú sonrisa te acompañe, vive y sueña por lo que amas, sigue irradiando y siendo ejemplo de vida para muchas personas que están a tu alrededor, anhelando hacer lo que aman.

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CUENTO SOBRE VALORES: GRATITUD

CUENTO SOBRE VALORES:  GRATITUD

Alma sentada en la silla del parque junto a su mejor amiga Cristal, ella siempre tan atenta y dispuesta a escuchar las enseñanzas de su amiga, quién suavemente describía el día tan radiante, cómo el sol empezaba a entregar su brillo y calor, y el suave viento ondeando las ramas de los árboles, con todos los tonos de verdes, rojos, amarillos, blancos, lilas, en fin era una paleta de colores, Cristal les describía cada color, hay verdes oscuros, hasta verdes muy claros, verdes tan intensos y profundos como nuestra amistad, le preguntaba Alma ¿el verde oscuro es de esos que hacen que te quiera abrazar fuerte?. Cristal respondía rápidamente y con una sonrisa, sí exactamente es ese verde, waoooo eres increíble que rápido lo defines, Alma feliz continuaba y los verdes más claros son como cuando acaricias mis cabellos delicadamente.  Cristal exclamaba ¡con razón eres mi mejor amiga!, mi alma gemela comprendes inmediatamente lo que te digo.  Nuevamente Cristal retomaba el tema y los pájaros, escúchalos son tonos y cantos tan distintos y son de muchos colores, los sonidos de cada uno expresan como son, todos son como tus felpas suaves y delicados, tanto así que sienten que acaricia tu piel y te calman, el verlos es una caricia para el alma y mira nos calman y alegran el día. Alma preguntó a su amiga Cristal ¿Cuéntame cuáles son los colores más bellos? Ella respondió para cada persona el color es individual depende su gusto, su forma de ver y sentir el mundo, depende de experiencias, de la personalidad, la verdad de muchas cosas.  Alma dijo:  Cristal ¿cuéntame cuáles son tus colores preferidos? Estoy segura que también son los míos, tú forma de ver y sentir el mundo es muy similar a mi personalidad.  Cristal la miró con ternura y suavemente casi como susurrando le dijo cada persona es individual y tiene una forma de vivirla distinta y tú mi gran amiga no eres la excepción, no puedes ver, pero tú aprendes del mundo escuchándolo, tocándolo, oliéndolo y probándolo y con tu corazón y tú mente creas tu propia visión.  Alma la escuchó y por un instante largo estuvo en silencio su amiga Cristal la acompañó en su silencio.  Unos minutos después Alma le agradeció por enseñarle a ver el mundo de forma diferente y le agradeció por su amistad.  Se levantó de su silla Alma gritando fuerte y repetidamente: ¡Gracias!, ¡Gracias! Su amiga Cristal se le unió y las dos gritaban fuerte ¡Gracias! Y luego reían de felicidad y gratitud de estar vivas.

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Cuentos sobre valores: Libertad

La felicidad de la familia al ver tan frágil y pequeña niña, la madre y el padre lloraban por ser bendecidos, y los dos hermanitos mayores decían ¡Mamá, papá! La vamos a cuidar y proteger siempre, cuando Annie fue llevada a la casa, la familia y amigos empezaron a llegar y con ellos sus tradiciones unos decían que belleza tiene el color de los ojos de la mamá, la abuela paterna decía, pero ya viste que las manos son grandes como las del papá y la nariz respingada definitivamente es una fiel copia de su padre, y todos reían de regocijo, hasta el hermano más pequeño dijo y tiene el cabello castaño claro y crespo como el mío.  Annie fue creciendo y sus padres la tenían en el mejor colegio privado de la ciudad, le tenían tutores para clases extracurriculares, estaba en clases de piano, patinaje y natación todos veían lentamente como sus padres cultivaban en sus niños y en especial en su niña sus habilidades, talentos su padre decía con orgullo a todas las personas mi hija es una excelente estudiante siempre ocupa el primer lugar del salón, ella estudia en un colegio bilingüe y tan pequeña habla muy bien el inglés, nuestros hijos son el orgullo de esta casa, sus hermanos de hecho ya están próximos a graduarse les hemos dicho que estudien ingenierías y el mayor hará ingeniería de sistemas, su otro hermano ingeniería civil, definitivamente les irá muy bien allí sobre todo porque estudian mucho y en matemáticas son brillantes, con Annie queremos que sea una médica o una gran abogada, como su mamá o como yo, definitivamente decía el padre, lo que se hereda no se hurta.  Cuando llegó el momento de escoger carrera los padres pagaron para que se prepara para los exámenes del estado y así poder acceder becada en las mejores universidades del país.  Los padres de Annie estaban tan inmersos en orientar a su hija en las carreras de mayor reconocimiento que no se dieron cuenta que Annie estaba buscando otros rumbos, ella ya tenía claro que quería hacer apenas terminara su colegio.  

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Story: Patience

The turtle arrived at her opossum friend’s place and said, «Hello, my friend, I’m here and ready!» The opossum, upon seeing her, became happy. After several months of waiting, the turtle had finally arrived. «Perfect, turtle friend,» said the opossum. «Let’s get to work! You will be in charge of making the door for my room.» The turtle, seeing that she wasn’t assigned anything else, asked, «What else can I do? Remember, I’m a carpenter.» The opossum smiled and said, «For now, just that. Let’s go step by step, very slowly.» The turtle, smiling, replied, «You know me well. You know that’s my specialty.»

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Story: Solidarity

Good morning, children. Today, I want to introduce you to your new classmate, Simon Trinidad. He comes from a neighboring country, and I hope you welcome him and provide support. Go ahead, Simon Trinidad, and take a seat at that desk! The classmates looked at him but didn’t greet him. A little girl sitting in front of him said, «Hi, my name is Nadia! If you want, after the class, I can explain to you what you need to do!» The teacher scolded Nadia to pay more attention. The whole group immediately went, «Ahhhh!» Nadia simply ignored them, and the teacher silenced them.

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Cuento sobre valores: Solidaridad

Buenos días niños, hoy les quiero presentar a su nuevo compañero Simón Trinidad viene de un país vecino y espero que lo acojan y le brinden apoyo.  ¡Ve y te sientas allí Simón Trinidad en ese escritorio! Los compañeros lo miraron, pero no le saludaron, una pequeña que estaba sentada frente a él, le dijo ¡hola me llamo Nadia!, ¡si quieres ahora que termine la clase te explico lo que debes hacer!  La maestra llamó la atención a Nadia para estar más atenta, todo el grupo inmediatamente hizo ¡aaaaaaaaaahhhhhh! Nadia sencillamente los ignoró, y la profesora los silenció.

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Story: Acceptance

Rafi the rabbit was on his way to school, wearing wide pants with a flower pattern, a tight-fitting shirt, so short that it showed his belly, his greatest pride, blue flip-flops, a burlap backpack, and big, cute pink headphones! He was singing and dancing with his feet close together, hopping and spinning around, but he only did it when he felt the music. The rest of the way, he walked upright, but he swayed his hips like his friend, whom he called princess. When he arrived at his spot, his friend Pig, all snub-nosed, very fat and hairy, would join the group. Rabbit always called her «my beautiful princess,» and that’s how Pig looked. Snake, thin and chatterbox, always spoke like a real charmer. Rabbit said that even Don Juan would envy his friend because all the girls in the group fell for him. Another friend was the limping little duck, with very short legs and a tail so big that it made walking not very easy. Rabbit’s boyfriend also awaited him, and when he saw Rabbit, the porcupine always sighed. A group of somewhat peculiar friends who felt proud of their exclusive friendship. They left glances wherever they walked, proud to be unique, free, and beautiful. Most importantly, they accepted each other just as they were. Each had many talents; for example, Rabbit danced, jumped, and spun his feet like a top. No musical genre seemed difficult to him. Pig loved to model; she felt she garnered looks and sighs as she walked down the runway. They truly admired her unique way of walking. Snake knew how to recite very well, a skill he used to make everyone fall in love. The small and somewhat coquettish duck talked non-stop, always saying that she wanted to graduate as a journalist and that she would surely succeed. Porcupine, Rabbit’s boyfriend, just wanted to cook. Valuable friends who know how to accept the best in each other without criticizing. Now, I come to tell you, how much do I accept myself, and what does this happy group teach me? Each being so unique and original without fear of what others may say or of failing.

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Cuentos sobre valores: Aceptación

Rafi el conejo iba camino al colegio, con pantalones anchos y estampado de flores, camiseta ceñida al cuerpo, tan corta mostrando su ombligo su mayor orgullo, chancletas azules, mochila de fique, audífonos rosados ¡que lindos y grandes!, cantando y bailando con los pies muy juntitos dando saltitos y uno que otro trompito, solo lo hacía cuando la música él la sentía, el resto del camino se iba erguido, sin embargo tongoneaba las nalgas como su amiga a quien llamaba princesa, llegando a su sitio se unían al grupo su amiga cerdito toda ñata, muy gorda y peluda, siempre conejo le decía: mi bella princesa y cerdito así se veía; serpiente delgado y muelón, siempre hablaba como todo un bombón, conejo decía que hasta Don Juan a su amigo envidiaría, pues todas en el grupo por él caían; otra amiga la patita mueca, de patas muy cortas y rabo tan grande que no le permite caminar muy fácil;  el novio de conejo también lo esperaba, cuando a conejo veía puerco espín un suspiro siempre tenía.  Un grupo de amigos algo particulares, orgullosos se sentían de su amistad exclusiva, miradas dejaban por donde ellos caminaban, por ser únicos, libres y bellos, lo más importante todos como eran se aceptaban. Muchos talentos cada uno tenía, por ejemplo conejo bailaba, brincaba y sus pies como un trompo movía, ningún género musical difícil le parecía; cerdita amaba modelar, sentía que dejaba miradas y suspiros cuando la veían por pasarela pasar, realmente admiraban su forma única de caminar;  serpiente sabía muy bien recitar situación que usaba para a todas enamorar; la pata siendo la más pequeña y un tanto coqueta, hablaba sin parar, siempre decía que como periodista se quería graduar y que muy seguro iba a triunfar;  puerco espín el novio de conejo sólo quería cocinar.  Amigos valiosos que saben aceptar lo mejor del otro sin criticar.  Ahora les vengo a decir ¿Qué tanto me acepto, como me enseña este grupo tan feliz?  Cada ser tan particular y original sin temor al qué dirán o a fracasar.

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