Los bebés siempre han encontrado una manera de transmitir sus mensajes. Incluso antes de nacer se comunican a través de movimientos y responden a estímulos externos. Sin embargo, hasta que aprendan hablar y dejar claro su punto de vista, los bebés pueden sentirse muy frustrados. Ellos saben lo que quieren, pero conseguir que sus padres entiendan esto requiere un alto nivel de comprensión. Cuando ellos lloran, ellos saben que necesitan para calmar la ansiedad, pero no tienen las herramientas suficientes para comunicarlo, usualmente cuando llegas a ser padre te dicen puede ser una de cuatro razones: Esta aburrido y quiere jugar, tiene hambre y quiere comer, tiene sueño o necesita un cambio de panal. Es relativamente fácil determinar que quiere si atendemos a estas cuatro premisas, pero la realidad es que a medida que nuestros hijos crecen su mundo se amplia y con esto sus gustos y deseos también. Entonces puede llegar un día en el que quiere tetero, pero en lugar de leche, quiere agua. ¿Qué hacemos en estas ocasiones?
Los partidarios del lenguaje de señas dicen que esta técnica ofrece un medio no verbal ni auditivo para ayudar a los bebés a comunicarse con sus padres y cuidadores. Usando muchas de las habilidades que han sido diseñadas para la comunidad con discapacidad auditiva, los padres pueden enseñar a sus bebés a transmitir lo que quieren usando sus manos al igual que los padres usan su voz, su cara y sus manos para comunicarse. Esencialmente, el lenguaje de señas está diseñado para que los bebés usen las habilidades que instintivamente tienen para ayudar a sus padres a entenderlos.
El lenguaje de señas ofrece a los bebés un medio para comunicar lo que desean antes de que sus habilidades verbales se hayan desarrollado lo suficiente.
- Puede reducir la frustración de los bebés que de otro modo no pueden comunicarse.
- El lenguaje de señas puede ayudar a construir confianza y autoestima. Los partidarios dicen que esto se debe a que el bebé siente que sus padres están haciendo un esfuerzo para entenderlos y esto hace que el bebé se sienta más seguro de sí mismo.
- Puede hacer que la transición al lenguaje hablado sea más fácil. El lenguaje de señas ofrece la posibilidad de una transición natural y más fácil hacia el lenguaje verbal. Los bebés que están familiarizados con las señas tienen mayor motivación para aprender a hablar.
Así como los bebes se frustran, nosotros como padres debemos tener presente que este proceso de enseñanza es como cualquier otro, toma tiempo, toma repetición y determinación por parte de los padres. No podemos pretender que nuestros hijos después de una semana empiecen a usar lenguaje de señas porque es algo que toma mucho tiempo en ser reconocido por el cerebro de nuestros hijos.
Algunas advertencias para los padres:
-Esto es un proceso que puede tardar meses.
-Es un proceso que requiere apoyo grupal, cada que tu hijo este en casa de los abuelos, primos, amigos o familia ellos deben ayudar a seguir las guías y señales que se le vienen repitiendo constantemente.
-Lo más importante que debemos tener en cuenta es que la probabilidad de que nuestros hijos hagan la seña tal cual como se les ha enseñado es muy difícil ya que su motricidad y su control sobre sus articulaciones apenas se esta desarrollando entonces debes tratar de reconocer las señas haciendo relación a las señas que le haz enseñado a tu hijo y a las señas que el esta haciendo.

